Vinland Saga es el "vibe" definitivo del Progresismo Pacifista y Humanista, aunque empiece pareciendo el sueño húmedo de un entusiasta de las hachas. La serie es, básicamente, una sesión de terapia de dos temporadas para deconstruir la masculinidad tóxica de la era vikinga. Mientras que el resto de los personajes están obsesionados con el "Valhalla" y el honor a base de saquear pueblos, el protagonista pasa de ser un adolescente edgy a convertirse en el póster del "I have no enemies". En el diagrama de Nolan, te sitúas en la parte superior porque defiendes la libertad personal de no ser un peón en la guerra de ningún rey, pero te vas a la izquierda porque consideras que el sistema de castas, la esclavitud y la acumulación de tierras mediante la sangre son el cáncer de la humanidad.
La segunda temporada (el arco de la granja) es el manifiesto laborista y anti-esclavista más potente del anime. Thorfinn pasa de ser un guerrero a ser un esclavo, y es ahí donde comprende que la verdadera "libertad económica" de los vikingos era en realidad un sistema extractivo basado en el robo y el sufrimiento ajeno. La relación con Einar es el pico de la solidaridad de clase: dos hombres de mundos distintos unidos por el trauma del sistema feudal. Si amas esto, crees que la propiedad privada de seres humanos es una aberración y que el trabajo debería ser una herramienta de sanación y sustento comunitario, no una forma de enriquecer a un terrateniente que se cree el elegido de Dios.
Por otro lado, el ascenso de Canuto representa el Autoritarismo Progresista o Despotismo Ilustrado. Canuto quiere crear el paraíso en la Tierra, pero está dispuesto a usar la corona, la tiranía y el asesinato para forzar esa paz. Thorfinn, en cambio, elige la "tercera vía": el anarco-pacifismo. Su misión de fundar Vinland es el deseo de crear una comuna utópica sin reyes, sin impuestos de sangre y, sobre todo, sin armas. Tu política es la de "la verdadera fuerza es no tener que luchar": crees en un mundo donde la soberanía individual se basa en la capacidad de perdonar y en la construcción de comunidades horizontales donde nadie tenga que ser el esclavo de nadie para que el pan llegue a la mesa.