Si el anime de Pokémon es tu favorito, tu alineamiento político es el Liberalismo Utópico (o Libertarismo de Pantalón Corto). La serie emana unas "vibes" de autonomía individual tan extremas que harían que cualquier filósofo libertario se emocionara. Es un mundo donde el Estado es tan pequeño que es invisible: no hay escuelas obligatorias, no hay servicios de impuestos y la policía (las Agentes Mara) solo aparece cuando alguien intenta robar propiedad privada (un Pikachu). El fan de Pokémon es esa persona que cree que el desarrollo personal no ocurre en un aula, sino recorriendo el mundo con una mochila y enfrentándose a los problemas mediante duelos por turnos. En el diagrama de Nolan, estás en la cima absoluta: crees que la libertad consiste en que un niño de diez años pueda gestionar su propio capital y viajar por continentes sin que un burócrata le pida el certificado de vacunación o una licencia de caza.
La estructura de las Ligas Pokémon es la representación definitiva de la Meritocracia Descentralizada. La única "autoridad" que existe es la Asociación de la Liga, que no dicta leyes sociales, sino que se limita a organizar eventos deportivos donde el éxito depende exclusivamente de tu talento y tu gestión de recursos. Los villanos, como el Team Rocket, no son opresores estatales, sino "malos actores" en un mercado libre que intentan saltarse las reglas de la propiedad privada mediante el robo. Si amas este anime, tu alineamiento se basa en la idea de que la justicia no la imparte un juez, sino un adolescente con una gorra que derrota al CEO de una organización criminal en un combate 1 contra 1, demostrando que en este universo el poder emana del esfuerzo individual y no de la legislación.
Finalmente, el arco del Torneo de los Ocho Maestros en Viajes Pokémon es el pico de este sistema meritocrático global. No importa de dónde vengas o cuál sea tu clase social; si ganas suficientes combates, puedes sentarte en la misma mesa que los campeones regionales. El único rastro de "socialismo" en la serie son los Centros Pokémon, una sanidad gratuita universal... pero exclusivamente para tus herramientas de combate, lo que sugiere que el sistema valora la productividad de los Pokémon por encima de cualquier otra infraestructura pública. Tu política es la de "un mundo sin fronteras, solo rutas": crees en una sociedad donde la única identidad que importa es la que construyes con tus propios logros y donde el mayor acto de ciudadanía es ganar una medalla de gimnasio tras otra hasta que el sistema te reconozca como el soberano absoluto del ranking mundial.