Si Monster es tu anime favorito, tu alineamiento político es el Humanismo Radical de Bienestar. La serie tiene unas "vibes" de que la jerarquía social es una estafa y de que un sistema que prioriza la vida de un alcalde sobre la de un niño huérfano está moralmente en quiebra. El Dr. Tenma es el héroe progresista definitivo: un cirujano con un mullet impecable que decide que "todas las vidas valen lo mismo", lo cual es básicamente el eslogan de la sanidad pública universal llevado a sus últimas consecuencias. El fan de Monster es esa persona que cree que los problemas del mundo no se arreglan con más policía, sino con una redistribución masiva de la empatía y asegurándose de que ningún niño crezca sin que le lean un cuento por la noche. En el diagrama de Nolan, estás en el lado de la libertad personal porque crees que cada individuo es sagrado, pero sospechas de cualquier sistema económico que ponga precio a la supervivencia.
Entrando en spoilers, la serie es una crítica demoledora al Totalitarismo de laboratorio y al supremacismo. El villano, Johan Liebert, no nació de la nada; es el producto de Kinderheim 511, un orfanato estatal de la Alemania Oriental diseñado para crear soldados perfectos mediante el borrado de la identidad. Para un fan de Monster, no hay nada más aterrador que la "ingeniería social" o el uso de personas como experimentos para el statu quo. La serie se burla de los grupos neo-nazis que intentan usar a Johan como su nuevo "Líder", demostrando que su deseo de un hombre fuerte es patético y que lo único que consiguen es crear un vacío nihilista. Si te gusta esto, tu alineamiento es el de alguien que cree que el fascismo es básicamente un trauma infantil no resuelto con acceso a armamento pesado, y que la única "seguridad nacional" real es la salud mental colectiva.
Finalmente, el desenlace es el triunfo del perdón sobre el castigo punitivo. En cualquier otro anime (o ideología autoritaria), el final sería Tenma pegándole un tiro a Johan para "limpiar la sociedad". Pero Monster decide que el acto más revolucionario es volver a salvarle la vida al monstruo, reconociendo su humanidad incluso cuando él mismo la niega. El fan de Monster se posiciona como un "Pacifista Militante": alguien que cree que la justicia no es venganza, sino la desarticulación de las estructuras de poder que permiten que los monstruos existan. Tu política es la de "un abrazo a tiempo ahorra un genocidio", y estás convencido de que si el presupuesto militar se invirtiera en trabajadores sociales y en evitar que los niños lean libros ilustrados de ética cuestionable, el mundo sería un lugar donde incluso los tipos rubios con aires de anticristo podrían tener una vida normal.