Si Hunter x Hunter es tu anime favorito, tu alineamiento político es el Libertarismo de "Licencia Premium". La serie tiene unas "vibes" de que las leyes solo existen para la gente que no es lo suficientemente fuerte como para pasar un examen. El carnet de Hunter es, básicamente, un "pase de batalla" para la vida real que te permite asesinar, viajar gratis y tener inmunidad diplomática total. El fan de HxH es esa persona que cree que el Estado no debería cobrarte impuestos, sino que debería ser una asociación privada que te dé una tarjeta dorada si eres capaz de sobrevivir en una isla llena de monstruos. En el diagrama de Nolan, estás arriba del todo porque consideras que la libertad no es un derecho de nacimiento, sino algo que se gana demostrando que tienes un Nen más grande que el de tu vecino.
Entrando en spoilers, la serie refuerza este individualismo extremo a través de la Brigada Fantasma y el arco de las Hormigas Quimera. El Ryodan es la representación perfecta del anarquismo criminal: un grupo de parias que rechazan cualquier contrato social y viven bajo su propia ética de "la moneda decide". Por otro lado, la saga de las Hormigas Quimera es una sátira de la jerarquía colectivista: las hormigas empiezan siendo el sistema totalitario perfecto (todos para la Reina), pero pierden la guerra en el momento en que empiezan a desarrollar "individualidad" y deseos propios. Para un fan de HxH, el villano no es el monstruo que come personas, sino el V5 (el gobierno mundial), que es retratado como una organización hipócrita y burocrática dispuesta a usar armas químicas (la Rosa del Pobre) para mantener su monopolio de la violencia, demostrando que el Estado es más terrorífico que cualquier mutación biológica.
Finalmente, el arco de la Elección del Presidente de la Asociación de Hunters es la broma definitiva sobre la democracia representativa. No es una búsqueda del bien común, sino un juego de manipulación, intereses privados y reglas absurdas diseñadas por Ging Freecss para divertirse. El fan de Hunter x Hunter se posiciona como un "Explorador de lo Desconocido": alguien que cree que el objetivo de la vida no es construir una sociedad estable, sino disfrutar de los "desvíos" y acumular poder personal para explorar el Continente Oscuro sin que ningún inspector de sanidad te pida el pasaporte. Tu política es la de "si puedes imaginarlo y tienes el aura para respaldarlo, tienes derecho a hacerlo", lo que te convierte en el defensor número uno de la soberanía individual frente a cualquier tipo de control centralizado.