Si Dragon Ball es tu anime favorito, tu alineamiento político es el Liberalismo Radical (o Anarco-Gokuismo). La serie emana unas "vibes" de soberanía individual indomable: el protagonista vive en una montaña, fuera del radar del Estado, no paga impuestos, no tiene DNI y su única relación con la autoridad es ignorarla por completo. El fan de Dragon Ball es esa persona que cree que los problemas del mundo no se solucionan con leyes ni ministerios, sino con iniciativa privada, meritocracia física y el derecho inalienable a defender tu propiedad (la Tierra) mediante el uso de la fuerza desproporcionada. En el diagrama de Nolan, estás en el techo: máxima libertad personal para ser un ermitaño que grita en el bosque y máxima libertad económica porque, básicamente, si eres lo suficientemente fuerte, el concepto de "regulación" es algo que solo le pasa a los demás.
La serie es una crítica constante al Totalitarismo Imperialista y a la Burocracia Cósmica. Freezer no es solo un villano, es el CEO de una corporación inmobiliaria intergaláctica que practica el "hostile takeover" de planetas mediante el genocidio para luego revenderlos al mejor postor. La lucha de Goku contra Freezer es la rebelión del individuo libre contra el monopolio estatal-corporativo definitivo. Por otro lado, la existencia del Rey de la Tierra (un perro azul que no hace nada) demuestra la irrelevancia del Estado: cuando llega una amenaza como Célula o los Androides (productos de la ciencia militar financiada ilegalmente), el gobierno colapsa y es la sociedad civil armada (los Guerreros Z) la que tiene que privatizar la defensa nacional para salvar el día.
Incluso la resolución de la saga de Buu es un manifiesto de Voluntariado y Cooperación Descentralizada. La Genki-dama final no es un ataque del gobierno, es un "crowdfunding" de energía donde cada ciudadano del universo decide voluntariamente donar su parte para una causa común sin que nadie los obligue por ley. Finalmente, en Dragon Ball Super, vemos que incluso los Dioses de la Destrucción y Zeno-sama (la burocracia celestial suprema que puede borrar universos por un capricho) son tratados por Goku con una falta de respeto institucional absoluta. Tu política es la de "si el Dios del Todo quiere borrar mi realidad, le pediré un combate de práctica": crees que no existen jerarquías legítimas, solo individuos que aún no han entrenado lo suficiente para desafiar al sistema.