Darling in the Franxx es el "vibe" definitivo del Progresismo (en su vertiente de "Revolución Hormonal y de la Identidad"), camuflado bajo una capa de ciencia ficción mecha. Si este es tu anime favorito, tu alineamiento político es el de alguien que cree que "el sistema" (o sea, los señores mayores que mandan) está demasiado rígido y que la única forma de salvar el mundo es desobedeciendo las reglas del internado. Las "vibes" son las de una lucha por la soberanía del cuerpo: los protagonistas no quieren ser solo "pilotos" o herramientas del Estado, quieren tener nombres, sentimientos y el derecho a descubrir qué es un beso sin que un comité de sabios lo supervise. En el diagrama de Nolan, eres ese progresista que quiere quemar las instituciones tradicionales que tratan a los jóvenes como recursos intercambiables.
Para2: La sociedad de las "Plantaciones" es la representación perfecta del Totalitarismo Tecnocrático que el progresismo de los protagonistas intenta derrocar. Bajo el mando de "Papá" (APE), la humanidad ha renunciado a su humanidad a cambio de la inmortalidad y la seguridad, viviendo en ciudades móviles asépticas donde la reproducción es mecánica y el sexo ha sido borrado de la historia. Si amas esta serie, tu alineamiento se basa en la idea de que un Estado que controla tu biología y tu capacidad de sentir es un Estado que debe ser destruido. Los niños, llamados "parásitos", son literalmente propiedad pública sin derechos, y su rebelión es el acto supremo de reclamar la propiedad sobre sus propios deseos.
Para3: El giro final con VIRM (una mente colectiva alienígena que quiere absorber todas las almas) convierte a la serie en un manifiesto por la diversidad individual frente a la homogeneización. La decisión de los protagonistas de no unirse a la "paz eterna" de VIRM y, en su lugar, luchar por volver a una Tierra muerta para reconstruirla desde cero, es el pico de la narrativa del "retorno a lo esencial". Al final, la serie nos dice que la verdadera libertad es poder plantar tomates, tener hijos de forma natural y morir como individuos libres en lugar de vivir para siempre como parte de una colmena estatal o alienígena. Es una forma de progresismo que busca "progresar" hacia una libertad humana básica que la tecnología y el autoritarismo les habían robado.